miércoles, 29 de abril de 2009

MEMORIAS DE LA INLUENZA



Ahora entiendo lo que es vivir con terror, ahora se el objetivo de los terroristas, ahora comprendo el terror que causan, los talibanes, etarras, farcs, y demás grupos terroristas.

El peor mal que causa un virus no es la enfermedad en si, ni las muertes que ocasiona, a diario mueren mas personas en accidentes de trafico, por infartos, diabetes, cáncer, lo que verdaderamente mata es el terror con el que te hace vivir, te vuelve esclavo, tus libertades se ven cortadas. El afecto hacia tus seres queridos, el libre transito, el libre mercado, todo se ve interrumpido.

Antes en mi México antiguo, podía ir libre por las calles, asistir a mi restaurante favorito, abrazar a mi hermano, besar a mi madre, hacer el amor con mi mujer, correr en el parque, ir al cine a ver el estreno de la semana, sin temor de que mi hermano, mi madre, mi mujer, mi vecino, la persona de al lado en el cine, el camarero del restaurante, el de adelante y el de atrás de la fila, me podrían infectar de un virus mortal.




Ahora salgo con temor a la calle, a comprar solo lo necesario, sin hablar con nadie, sin saludar, cuidándome de las personas con las que me cruzo en el camino, analizándolas con mucho cuidado y ellos a su vez haciendo lo mismo. Cualquier gripe por mínima que sea, un dolor de cabeza causado por el stres diario del trabajo, me pone en psicosis y me hace pensar que podría estar infectado.

Me lavo las manos cada 15 minutos, después de coger el teléfono, después de escribir en el teclado, los cubrebocas están agotados, la medicina igual, nunca faltan las personas que sacan ganancia en la desgracia.

La economía nacional se viene a pique, las escuelas, los hoteles, restaurantes, cines, teatros, parques, zoologicos, locales comerciales, cerrados. Y nuestra cultura siempre sospechosista, la historia del complot, la leyenda urbana de un ataque biológico, que es cuestión política por estar próxima elecciones, que porque en el mundo se tenia mucha atención hacia la crisis económica y ahora la atención se ha desviado hacia la pandemia.
Las cifras de los muertos parece una rueda de la fortuna, un día hay 20 muertos, al otro que solo son 7, que hay 2130 infectados, que no, que solo 1264.

El mundo nos ha cerrado sus fronteras, los demás países nos ven con miedo, no nos quieren cerca de sus casas, somos el enemigo publico numero uno.

A mi no me importa el origen, ni la causa de este virus, yo solo quiero volver a salir a la calle sin miedo, abrazar a mi hermano, besar a mi madre y hacer el amor con mi mujer.